The Big Shave (1967), los incios de Martin Scorsese

Martin Scorsese es uno de los mejores directores de cine de la historias, pero, como la gran mayoría cineastas, sus primeros trabajos fueron en forma de cortometraje. Hoy nos proponemos revisionar The Big Shave, probablemente el trabajo más memorable de su etapa como estudiante de cine. Un cortometraje donde ya se puede observar muchas de las características que estarán presentes en el cine de Scorsese.

The Big Shave nos muestra a un hombre que al afeitarse comienza a desangrase. Una premisa sencilla, pero que a manos de Scorsese consigue una gran fuerza cinematográfica, gracias a las impactantes imgenes, la música y el montaje. Peter Bernuth da vida al protagonista de esta película. Un protagonista al que la sangre le brota a borbotones, recorriendo su cuello y finalmente se derramándose por su cuerpo.

Muchos críticos de la época vieron en este cortometraje una metáfora de la participación de Estados Unidos en la guerra de Vietman. Esta idea está motivada por el título alternativo de la película, Viet’67. La sangre simboliza la muerte de los soldados estadounidenses en la guerra de Vietnam y la oposición clara de gran parte de la población estadounidense hacía esta guerra.

¿Por qué The Big Shave es un cortometraje que hay que ver?

The Big Shave se produjo en la Escuela de Artes Tisch de la Universidad de Nueva York durante una clase de producción cinematográfica. A pesar de ser un cortometraje de su época como estudiante, ya se pueden ver ciertos aspectos que más tarde estarán presentes en el cine de Scorsese. La violencia descarnada, la música o el montaje son algunos de ellos.

Para empezar, la música que suena durante el cortometraje. La canción es I Can´t Get Started de Bunny Berignan. Scorsese es un fanático de la música popular como demuestran sus colaboraciones con artistas como The Band, Michael Jackson o Los Rolling Stones. En este caso nos encontramos con un clásico popular de jazz estadounidense de los años 30. I Can´t Get Started es una música con una melodía cálida y hogareña se opone a la sangre que brota del protagonista.

La música es un elemento más para contar historias dentro del cine de Scorsese. Esto se pude ver ya en sus primeras películas, por ejemplo, en Malas Calles, con la entrada de Robert de Niro en el bar, pero también en algunos de sus últimos films como en El Lobo de Wall Street donde la música rock y popular estadounidense juega un papel esencial en la narrativa de la historia. En The Big Shave la música sirve de guía para el montaje. Un montaje va acompasado con la canción en muchos momentos del metraje casi como si la película se tratará de un videoclip y estuviese coreografiada.


Además Scorsese nos muestra de manera cruda la sangre y la violencia, una característica que veríamos posteriormente en películas como Uno de los nuestros, con asesinatos crudos y a sangre frío, o en el final de Taxi Driver. Una violencia sangrienta y despiadada, que está contenida en los propios personajes y que en está ocasión la vemos en forma de sangre que recorre el cuerpo del protagonista.

Nos encontramos ante una de las primeras obras de Martin Scorsese, uno de los maestros del séptimo arte. The Big Shave es unna película experimental y realizada durante su época como estudiante de cine, no obstante ya podemos encontrar muchos elementos característicos de su cine.

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