El regalo de Carlos Ballesteros y la magia de la noche de Reyes

Enternecedora, familiar y con toques de comedia, así es El Regalo, el último cortometraje de Carlos Ballesteros. Un relato fugaz que apela directamente a las emociones del espectador. Ballesteros nos traslada a la noche del 6 de enero, en la que millones de niños se van a la cama invadidos por los nervios provocados por la llegada de los Reyes Magos.

Estética lograda y visualmente llamativa, se inclina hacia unos tonos oscuros propios de un thriller que nunca llega a suceder. La interpretación del pequeño Ethan evoca una gran cantidad de sentimientos al espectador, despertando un interés que consigue enganchar al público. Cierto es, que en algunas escenas, se nota el titubeo de ambos personajes, pero pasa desapercibido ante la charla de padre e hijo.


La interpretación del niño se encuentra totalmente verosímil y es, en pocas palabras, excepcional. Por otro lado, la interpretación del padre no es mala, aunque es cierto que a veces parece no estar del todo metido en el papel.

Curiosa forma de hacer entender al espectador que es el niño quien tiene el peso de responsabilidad, ya que en la conversación que ambos mantienen, parece él es el adulto por como alecciona y pide explicaciones a su padre. Ambos mantienen una conversación aparentemente seria que resulta graciosa por las respuestas que da el joven actor.

Si bien es una historia que podría pasar desapercibida, ya que llegas al final y te quedas más o menos igual que al comienzo de la misma, lo cierto es que el director Carlos Ballesteros, consigue que el espectador se quede prendido con la dulzura y calidez de este cuento familiar. Fascinante el final de la historia, que quizás le da ese peso que faltaba a lo largo del film. El Regalo es un cortometraje entrañable y muy recomendable.

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