Brotherhood (2018) de Meryam Joobeur

Brotherhood (Ikhwène) es un cortometraje tunecino-canadiense escrito y dirigido por la directora Meryam Joobeur. Este cortometraje fue estrenado en septiembre de 2018, consiguiendo el premio a mejor cortometraje canadiense del Festival de Cine de Toronto y la nominación al Óscar 2020 a mejor cortometraje de ficción. Se trata de una coproducción internacional en la que han participado Canadá, Qatar, Túnez y Suecia. Joobeur nos lleva al norte de África, para experimentar los cambios de una sociedad cercana geográficamente, pero a pesar de ello, poco conocida en occidente.


Es difícil combinar en un mismo cortometraje un relato que convenza a la crítica y al público. Sin embargo, en esta cinta de unos veinticinco minutos se cuenta una historia que conmueve al mismo tiempo que nos hace reflexionar. La directora lo hace sin artificios. La narración es limpia: ni explícita ni críptica, ni simple ni pedante. Además, destaca la preciosa fotografía granulada de Vincent Gonneville.

Mohamed, el padre, vuelve a casa con su hijo Chaker después de tener que sacrificar una oveja que ha sido atacada por un lobo. Esta primera escena nos pone en contexto y sirve de alegoría de lo que sucederá después. Al regresar, encuentran que Malek, el hermano mayor de Chaker, ha regresado desde Siria, donde ha estado luchando junto a sus “hermanos musulmanes”, como los llama. No ha vuelto solo. Aparece con Reem, una chica de catorce años con la que se ha casado y que viste con nicab, completamente tapada.

La chispa del conflicto estalla en la familia. Mientras que el padre, Mohammed, ve con malos ojos lo que ha hecho su hijo y la influencia que este puede ejercer sobre el resto de su familia, la madre, Salha, quiere recuperar a su hijo. La transición de una sociedad tradicional con una cosmovisión musulmana, hacia una sociedad que podríamos llamar moderna o laica, nunca es fácil. Las reacciones a esta transición tienen ecos que resuenan alrededor de todo el mundo islámico. Las sociedades musulmanas se debaten desde hace años entre el cambio y el inmovilismo. Este contexto tormentoso se entreteje con las dificultades de la familia representada en Brotherhood.

A pesar de contar con pocos minutos de metraje, cada personaje está excelentemente representado. Malek tiene un momento de arrepentimiento a pesar de haber cometido barbaridades y descubrimos cómo también ha hecho una buena acción en su viaje. Salha evita mirar el pasado de su hijo y quiere recuperarlo a pesar de todo. Malek tiene con su hermano una relación de confidencia que no tiene con el resto de la familia y mientras que la madre trata a Reem con hospitalidad a pesar de las diferencias religiosas, el padre se mantiene obstinado. Firme y de profundas convicciones, cumple con lo que él considera su deber a pesar de perjudicar a su hijo. No daré más detalles del final, pero sirve como colofón a una obra sobre la tolerancia, los conflictos con la familia y la dificultad de ser consecuente con los valores de uno mismo.

Valoración